lunes, 8 de enero de 2007

A manera de presentación




Las armas secretas es uno de los volúmenes de cuentos más celebrados del escritor argentino Julio Cortázar. Fue publicado por Editorial Sudamericana en 1959, tras las colecciones de relatos Bestiario (1951) y Final de juego (1956). La imagen que acompaña a este post no corresponde a la portada de la primera edición sino a una de las muchas ediciones que ha tenido la obra a partir de entonces; en este caso, la publicada por la editorial Cátedra. El volumen reúne cinco piezas de extraordinaria factura: "Cartas de mamá", "Los buenos servicios", "Las babas del diablo", "El perseguidor" y "Las armas secretas". Incluso algunos expertos catalogan a "El perseguidor" como uno de los relatos mejor logrados de la cuentística cortazariana: en dos platos, una obra maestra. Y afirmar esto no es poca cosa, si tomamos en cuenta que el argentino está considerado, a escala mundial, como uno de los maestros indiscutibles del género.

La obra de Cortázar ha sido fundamental en mi formación como lector y escritor. Descubrirla significó para mí un ensanchamiento de mi panorámica. Además, transformó en más amables y placenteras mis horas de ocio en la adolescencia. Desde entonces, cada tanto, vuelvo a ella; su relectura la he convertido en materia obligada, recurrente.

Quizá por esa influencia que ha ejercido la obra de Cortázar sobre mí, he seleccionado el nombre de uno de sus libros más conocidos para bautizar este espacio. En él pretendo compartir con los visitantes notas, anécdotas y reflexiones sobre cuatro de mis principales pasiones: la música, el cine, el teatro y la literatura. Desde luego, de tanto en tanto también se colarán otros asuntos misceláneos, aunque no por ello menos lúdicos.

Bienvenidos a "Las armas secretas", un espacio que pretende recoger parte de las obsesiones de alguien que le gusta contar y que le cuenten historias.

5 comentarios:

Gerardo dijo...

Hermano, Ud. no deja de sorprender, lo felicito y espero seguir leyendo por aquí sus comentarios sobre cine y otros....

Exitos.

Ygor dijo...

Hoy cuando visté tu blog, tu escritura, nuestros recuerdos, tu nostalgia y la mía, de repente se encontararon en este nuevo espacio, que en realidad no existe, pero aún si existiese no es tangible y si aún más , desaparece es imposible de borrar en nuestra memoria afectiva, de un Barquisimeto, que ya tampoco casi existe en la realidad, pero que multiplica sus fechorías literarias a través de la palabra: Señora y dueña de nuestras vidas y nuestros movimientos. Como un río inmenso, donde deambulan los más disímiles personajes.
Entonces concluyo en que se crea y se inventa la vida y por tanto las ideas para pasarlas a los que vienen detrás y buscarán en estas huellas efímeras algo de aliento en el futuro.
Como decía Martí :"HONRAR ,HONRA". Es maravilloso el re-encontrarse navegando el mismo río, el mismo mar, el mismo océano, pero en otras aguas de otros tiempos y en otras aristas.... me encanta encontarme y encontrarnos de esta y otras maneras.

Frank Baiz Quevedo dijo...

Enhorabuena, Víctor, bienvenido a la blogosfera. Te leeré a partir de ahora...

Juan Ramón dijo...

Estimado amigo, ya lo dijo alguien en uno de los comentarios: usted no deja de sorprender. Eso me agrada. Me permito recomendar este blog a mi lista de correos. Algunos vendran con elogios y otros con garra pero ya usted est{a curido en esto y sabr{a aprovechar ambos zarpazos. Un saludo afectuoso con admiraci{on y respeto desde Puerto la Cruz. Juan Ram{on P{erez

Víctor Vegas dijo...

Gerardo, Ygor, Frank, Juan Ramón, gracias por sus gentiles comentarios... espero que continúen visitando este espacio...