[El nacionalismo] nos ha hecho un inmenso daño y nos sigue haciendo muchísimo daño. Es, por desgracia, un problema que se da en toda América Latina. Europa, que ha sido un continente ensangrentado por el nacionalismo, ha conseguido romper esos viejos prejuicios, unirse. Los enemigos de siempre se han unido y ahora trabajan juntos, y van desapareciendo las fronteras entre ellos. Ese es el ejemplo que nosotros tendríamos que seguir. Entender que los grandes problemas que tenemos no son los países vecinos, sino el hambre, la pobreza, el atraso, la falta de educación, la falta de salud. Esos son los grandes enemigos.
El joven escritor y editor venezolano, Héctor Torres, vuelve a sorprendernos con una iniciativa que él y su equipo del portal de difusión literaria, Ficción Breve Venezolana, han tenido a bien transformar de estupenda idea a loable realidad.
Se trata de la primera convocatoria del Premio de la crítica a la novela del año, iniciativa que desde este espacio aplaudo a rabiar y que desde luego divulgo por su carácter y relevancia. Ojalá que el premio pueda contar a lo largo de los años que siguen con las instituciones que ahora lo respaldan en su creación. Es más: ojalá que esta iniciativa entusiasme a otros entes públicos o privados que en el futuro contribuyan con ella para que de esta manera el premio crezca, se consolide y, lo más importante, perdure en el tiempo.
Según la nota de prensa que ha puesto a circular el equipo de FBV, el premio “tiene como uno de sus objetivos incentivar el mercado editorial venezolano, aprovechando el interés de nuestros lectores por la literatura que se está produciendo en el país. De igual manera, otro de sus objetivos es reivindicar la figura del crítico especializado, como actor fundamental del desarrollo y crecimiento de la actividad literaria del país, la cual requiere del concurso de todos los entes involucrados: autores, editores, promotores, libreros, críticos y, por supuesto, los lectores, para su consolidación”.
¡Bravo, Héctor! Por la iniciativa, por ti y tu equipo de FBV y, desde luego, por la literatura hecha en casa.
Si te arrancan al niño, que llevamos por dentro, Si te quitan la teta y te cambian de cuento No te tragues la pena, porque no estamos muertos Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
Si te anclaran las alas, en el muelle del viento Yo te espero un segundo en la orilla del tiempo Llegarás cuando vayas más allá del intento Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo
Si te abrazan las paredes desabrocha el corazón No permitas que te anuden la respiración No te quedes aguardando a que pinte la ocasión Que la vida son dos trazos y un borrón.
Tengo miedo que se rompa la esperanza Que la libertad se quede sin alas Tengo miedo que haya un día sin mañana Tengo miedo de que el miedo, te eche un pulso y pueda más No te rindas no te sientes a esperar.
Si robaran el mapa del país de los sueños Siempre queda el camino que te late por dentro Si te caes te levantas, si te arrimas te espero Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
Mejor lento que parado, desabrocha el corazón No permitas que te anuden la imaginación No te quedes aguardando a que pinte la ocasión Que la vida son dos trazos y un borrón.
Tengo miedo que se rompa la esperanza Que la libertad se quede sin alas Tengo miedo que haya un día sin mañana Tengo miedo de que el miedo te eche un pulso y pueda más No te rindas no te sientes a esperar.
Sólo pueden contigo, si te acabas rindiendo Si disparan por fuera y te matan por dentro Llegarás cuando vayas, más allá del intento Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
Sólo pueden contigo, si te acabas rindiendo Si disparan por fuera y te matan por dentro Llegarás cuando vayas, más allá del intento Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
“Aunque niños se nos permita ser tan sólo una vez en la vida el sueño vivirá en nosotros como el grano de pan en la espiga”
Este próximo fin de semana se estarán presentando, en la sala principal del Teatro San Martín de Caracas, las dos últimas funciones de Cuando seamos grandes, montaje de la pieza infantil de Víctor Vegas, dirigido por Jennifer Morales y producido por el Teatro San Martín de Caracas.
Cuando seamos grandes fue estrenada en marzo del año pasado y tras su exitosa primera temporada, participó con igual éxito de público y crítica en la X edición del Festival de Teatro Infantil José Gregorio Romero 2008.
La puesta en escena cuenta con las actuaciones de Paola Baroferre, José Alberto Blanco, Zammy Giménez, Kaoru Yonekura, Yma Sumack y la participación especial de la niña Verónica León.
Cuando seamos grandes obtuvo en 2006 el primer premio en el IX Certamen de Dramaturgia Infantil de la Universidad Central de Venezuela y fue publicada ese mismo año por el Fondo Editorial Pío Tamayo (Barquisimeto, Venezuela).
Las funciones serán los días sábados y domingos a las 3:00 pm. El Teatro San Martín de Caracas está ubicado en la Av. San Martín c/Pte. 9 de Diciembre, estación metro Artigas, Telf. (212) 4512161/3772526. Estacionamiento privado al lado del teatro.
Es decir..., lo que yo creo es que el hombre piensa en el significado de la vida porque sabe con certeza que va a morir algún día. ¿No te parece? ¿Quién se tomaría en serio el hecho de estar vivo si viviera eternamente? ¿De dónde surgiría esta necesidad? Aun suponiendo que la tuviera, uno acabaría diciendo: "Todavía tengo muchísimo tiempo. Ya pensaré en ello más adelante". Pero eso, en realidad, no es así. Nosotros debemos pensar en este instante, aquí y ahora. Mañana por la tarde quizá muera atropellada por un camión. Quizá dentro de tres días tú mueras de hambre y de sed en el fondo de este pozo. ¿No es así? Nadie sabe lo que va a ocurrir. Por eso nosotros, para evolucionar, necesitamos la muerte. Eso es lo que creo. Cuanto más viva y gigantesca sea la presencia de la muerte, más pensaremos en ella.
Este espacio debe su nombre a uno de los libros más celebrados del escritor argentino, cuya obra total ha sido de significativa relevancia en mi trayectoria como lector y escritor.
Creo que lo he mencionado ya en no pocas oportunidades...
2009 es el año del 25 aniversario de la muerte de Cortázar y para conmemorarlo, la editorial Alfaguara publicará en mayo un libro con textos inéditos de quien ha sido considerado, sin lugar a dudas, uno de los mayores renovadores de la literatura en nuestro idioma.
Papeles inesperados es el título del libro y en él se reúnen “11 relatos nunca incluidos en obra alguna, un capítulo inédito de Libro de Manuel, 11 nuevos episodios del personaje que protagonizó Un tal Lucas, cuatro autoentrevistas, 13 poemas inéditos... En total, un volumen de unas 450 páginas, muchísimas inéditas”.
El libro debe su origen a un hallazgo reciente de Aurora Bernárdez, viuda, albacea y heredera universal del autor, y Carles Álvarez, estudioso de la obra cortazariana.
El arco vivencial de Cortázar aquí reflejado va desde principios de los años treinta hasta casi 1984; por eso nos permite ver desde el personaje más engolado al más lúdico, del Cortázar profesor de provincias al más político, comprometido y crítico", apunta Julia Saltzmann, editora responsable de Alfaguara en Buenos Aires. "Para mí es, junto con la correspondencia, el otro gran texto autobiográfico, donde se ve la formación de la persona y del escritor; del precortázar al Cortázar famoso", añade.
El fragmento anterior pertenece a una larga nota, publicada en el diario El País, que habla del libro pronto a ocupar los anaqueles de librerías.
Sin dudas, Papeles inesperados será un suculento banquete para aquellos seguidores de la obra del ingenioso autor argentino, entre los cuales, desde luego, me cuento.
Es sabido, según la tradición popular, que antes de morir todos deberíamos tener un hijo, escribir un libro y plantar un árbol. De esta manera estaríamos dejando huella de nuestro paso por el mundo.
Sin embargo, tal como marchan las cosas hoy en día con el efecto invernadero y el cambio climático, de estas tres tareas que recoge el célebre adagio popular, la que viene cobrando mayor relevancia y que no deberíamos dejar de hacer por ningún motivo es la tercera: plantar un árbol.
Así lo ha entendido la ONU que, a través de su Programa para el Medio Ambiente, en 2006 lanzó la Campaña de los mil millones de árboles.
Para los interesados en ahondar más sobre el asunto, BBC Mundo.com publicó una interesante nota al respecto.
Las otras dos tareas del célebre adagio popular, si se reflexiona bien, a la larga podrían ser contraproducentes para el bienestar del planeta.
Narrador y dramaturgo venezolano. Ingeniero en Informática por la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA) de Barquisimeto. Ha publicado el plaquette de microrrelatos “Infortunio de los objetos” (UCLA, 1991), las obras de teatro “Pieza para dos actores” (Ayuntamiento de Torreperogil, 2005) y “Cuando seamos grandes” (Fondo Editorial Pío Tamayo, 2006); el relato largo “Mensajes en la pared” (Instituto de Cultura del Estado Portuguesa, 2006) y la colección de relatos “Mensajes en la pared” (Monte Ávila Editores, 2006).